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“NO DEJEMOS MORIR AL TEJIDO DE PUNTO"; REGISTRADO POR BERTHA ALLEGRE


Fashion Law Latam te comparte esta plática que teje sentidos desde CDMX para toda LATAM, estamos aquí Bertha Allegre.


Bertha es una gran diseñadora y maestra en Ilustración de Moda en el Instituto de Moda Burgo, en Ciudad de México. Ella hace unos dibujos increíbles, y tiene una marca fenomenal que utiliza un diseño en tejido de impacto, llamémosle "tejido tuitivo".



Bertha, ¿qué tal?. Muchas gracias por aceptar la invitación de Fashion Law Latam.


Cuéntanos, ¿Quién es Bertha Allegre y cómo nace la marca de tejido en el que tú expresas cada diseño?


La historia de Bertha Allegre es un poquito personal porque ese proyecto no lo planteé como una marca, no hice un branding y no tenía en mente que iba a ser una marca.


Cuando terminé la carrera, me di cuenta que los trabajos que había tomado no me estaban llenando la parte creativa, sino solo en lo económico y de experiencia profesional. Yo buscaba algo más, soy una persona a la que le gusta crear, dibujar e inventar.


Entonces, un día me puse a tejer, me compré unos hilos en una tienda, uno color turquesa y el otro color coral. Y dije que quedaban espectacular juntos.


Aparte, lo que más me gustó de toda la carrera fue la parte artesanal, dentro de esta rama artesanal lo que más me gustó fue el “tejido de punto”.


Mi sensei y maestra se llamaba Maggie, desde que me invitó al mundo del tejido, yo quedé enamorada. Mientras nos pedían tejer una bufanda para el proyecto final de tejido, yo lo que hacía era un punto entero y dos cojines.


De pronto, un día quise nutrirme y seguir experimentando, tejí el bikini, casualmente lo subí en Facebook, y una de mis primeras clientas, que es modelo de la marca, me preguntó por el bikini y a cuánto lo vendía; después sus amigas se lo vieron y le empezaron a preguntar, y dentro de voz en voz tenía mujeres detrás de mí diciendo que querían un traje de baño.


Siempre he estado a favor de la sensualidad de la mujer, me encanta a mí poder exhibir nuestros cuerpos que son hermosos y divinos; y esta marca siempre ha tenido este toque natural mío, el toque de la sensualidad: ya sea en suéter, vestidos, blusas, todo con un toque inmerso a la sensualidad; buscaba darle un giro a este tejido de punto ya que lo relacionábamos al tejido de la abuelita siendo grueso y no tan bonito.

Yo veía que el tejido podía tener otra cara de ser sensual que ahora lo vemos con otras marcas en piezas en punto. Y así nació Bertha Allegre, ya con un séquito de mujeres detrás que querían trajes de baño, el cual me motivó a darle más cuerpo a la marca con el tiempo.


Además, mi Instagram personal se convirtió en el Instagram de la marca porque ahí empecé a subir piezas. Eso lo definió todo: empecé a ganar más clientes, me contactaron artistas a nivel internacional, fotógrafos en Los Ángeles, en Australia, clientes en Grecia. La marca empezó a crecer de manera exponencial, cuando nunca lo llevé al 100%, ni actualmente, hasta ahora le dedico solo un 40% de mi tiempo y de mi energía porque siempre he tenido trabajos en paralelo como dar clases o trabajar, en ese entonces en el Palacio de Hierro.


Ha sido un camino de prueba y error, pero con mucho cariño, el proyecto nace con querer activar esos estratos sociales que están muy rezagados. Yo trabajo con gente de tercera edad: personal de costura, tejedoras; somos un equipo muy lindo.



Las piezas manejan este toque de exclusividad que cuentan una historia tras comprar una pieza ya que estás activando un estrato de la sociedad y le das dinero a gente que no encuentra trabajo. Dentro de la sociedad, se rezaga a la gente mayor: se les corre de su trabajo o a veces no se les da jubilación. De pronto, a veces hay gente que tiene a alguien a su cuidado: hijos con discapacidad o señoras que cuidan a sus esposos o viceversa.


Pienso mucho en esto porque la sociedad nos ha acostumbrado tanto a una forma de trabajo, pese a que con la pandemia ya cambió, pero antes era muy difícil, era salir a un trabajo de tal a tal hora e irte.


Entonces, Bertha Allegre nace de un poco de esto también para activar e implementar nuevas formas de trabajo y también dar un ingreso para el hogar.



¿Cómo fue ese trabajo que realizas con las familias, para encontrar hoy por hoy lo que ya se está perdiendo, ese trabajo de que la gente aprenda o sepa tejer? Como tú dices, son personas mayores.


La verdad, una de las cuestiones por las que empecé el tejido fue para activar esto y no dejarlo perder. Para mí, el tejido lo es todo, es la fusión de una partícula que crea una materia inmensa, no solo lo vemos en el tejido de punto, sino en el tejido social, molecular; estamos compuestos de tejidos, todo se compone de tejido.


Eso me impresiona del tejido porque con un palillo o ganchillo chico puedes crear piezas inmensas, y eso me vuela la cabeza, es espectacular, lo puedes llevar a todas partes.



Por lo mismo, no lo quiero dejar morir, y justo pienso que la gente debe interesarse en esto y debe darle el valor a esto porque es un trabajo que requiere mucha paciencia que a veces la gente no lo conoce, o por ignorancia, o simplemente no le da su debido valor ya que, por ejemplo, esto debe tener tal precio porque es el tiempo y el diseño.


En este proyecto, trato de rescatar el tejido a nivel generacional, de que no solo es de abuelitos, sino también se podría invitar a la gente joven a participar en tradiciones textiles de nuestros países, muy ricas y hermosas, un trabajo que no se encuentra en ninguna tienda departamental, el tejido nunca pasa de moda.

Nosotros vemos las colecciones a través del tiempo y desde que se hizo la primera prenda de tejido a punto, pues nunca desapareció. Todos los diseñadores a nivel nacional o internacional, al menos tienen una pieza con tejido a punto en sus colecciones, sobre todo cuando hablamos de la temporada de invierno, y eso hace que el tejido esté todo el tiempo presente.


Tú has sabido combinar este tejido de punto tanto como para las temporadas de verano como para las temporadas de invierno. ¿Cómo fue esta fusión?


Básicamente, empezó porque soy una fanática del mar y la playa, y de andar en cueros en la playa. Los bikinis siempre me gustaron.


Ahora ya han emergido un montón de marcas, pero antes no habían tantas opciones de trajes de baño y, en mi caso, yo no encontraba mis tallas. Yo era delgadita, y tengo busto, pero de pronto tampoco tengo tanta pompa. Esto es un show porque el L de arriba te queda bien y el L de abajo te queda enorme.


Entonces dije, ¡Esto se compone ya! Voy a empezar a hacer trajes de baño, voy a hacer tejidos, los voy a forrar con lycra. Empecé a hacer experimentaciones.




Siempre ha sido mi campo “el color” porque lo asocio al día y la energía, me encanta el color: la explosión de color emocional. Entonces, asocié todas estas cosas que me gustaban para contar mi propia historia a través del tejido, para usarla como método de expresión, y así empieza a surgir esta combinación de colores llamativos, más sensuales, y de ahí partí y empecé a jugar y crear bastantes piezas.

Luego, se nos vino el mercado, y pensamos: Si pudimos hacer verano que era lo más difícil, podemos hacer piezas de invierno que era más sencillo. La gente ya va estar acostumbrada a suéteres y cárdigans, y fue cuando empecé con dicha línea de invierno que ha sido el mismo hit para verano como invierno. ¡A la gente le encantó!


Al entrar a la cuenta de Instagram, se aprecia esa pomposidad de color, diseño, conjugación; y si tal vez he tenido un mal día, esa pomposidad de color podría revertirlo al ver las fotos y publicaciones de la marca. Pero, ¿cómo has llegado a saber esa conjugación de colores en una innovación de conjuntos, diseño, de la creatividad que ha sumado al tejido?



¡La verdad que es algo muy curioso! A la gente le encanta el Instagram de Bertha Allegre, parece que tiene buena alma y mujeres muy guapas, es algo que te atrapa, es muy bonito. Siempre he sido fanática de ver imágenes, desde que salió Tumblr, que fue como una de las primeras redes sociales que era más como para subir imágenes. Podía pasar horas ahí.


Mi Tumblr era un éxito, en esa época se llamaba Germen de Alfalfa, subía de todo, intentaba que todo combinara bien. Y luego vino Instagram, y uno ahora genera sus fotos sobre el contenido que quiere hablar. ¡Y con Bertha Allegre quiero eso!


A mí me encanta estar viendo imágenes, no solo de imágenes de moda, sino también de peinados, maquillaje, arquitectura, en general me puedo quedar inmersa viendo imágenes por horas.


Si no estoy en mi marca, estoy en otra marca. Me encanta ver imágenes, y creo que eso me ha ayudado a pulir mucho mi vista, mucha gente me lo ha dicho, y realmente agradezco que se vea porque invierto tiempo en ver imágenes. Mucha gente me ha dicho que hago muy bonitos moodboards, que se ven como una paleta de colores.


A nivel general, también es un estudio, que más allá de lo teórico, se enfoca en la práctica, de activar el ojo, de conocer los colores y las luces, eso me ayuda bastante a la hora de diseñar. Asimismo, la forma en que yo diseño para Bertha Allegre, eso puede ser un poco difícil puesto que yo no dibujo los diseños de la marca sobre un papel en sí, más bien, yo los imagino en mi cabeza, solo con los colores los voy combinando y automáticamente los aterrizo en el tejido. Es decir, no hago patrones porque a mí no me gusta patronar, pero tengo un maniquí y todo lo hago sobre modelado sobre el maniquí.

Nunca he sido tan técnica, todo lo relacionado a lo técnico me ha costado mucho trabajo en la vida porque yo no soy tan cuadrada. Mi cerebro no funciona así. Por ende, lo que yo hago para diseñar es agarrar los hilos y los pongo uno cerca del otro, veo si combinan bien y así empiezo a crear sobre el maniquí. Es como un lienzo en blanco, pero en vez de dibujar, estoy tejiendo. ¡Es a prueba de error! Por ejemplo, en mi diseño, yo pensaba que iba a tener un escote en V, pero entonces ya vi que mejor va ser un escote halter. Es muy puro todo lo que va saliendo del alma.


Queremos que nos cuentes un poco sobre pertenecer al mundo de la Moda, en relación con tus diseños y tu persona, ¿Te has sentido, de alguna u otra manera, como diseñadora, creativa, protegida por la industria?


No he tenido malas experiencias como tal, simplemente de manera general, como lo platicábamos hace un momento, el diseño hoy por hoy está inmerso en internet y se tiene tanta facilidad que a veces se da mucho el plagio, no solo entre diseñadores independientes sino de marcas grandes. Eso es lo más duro cuando empresas grandes se meten a tu Instagram (Porque ellos también navegan por ahí) y van como piratas ya que ellos tienen el dinero y, uno como diseñador independiente no lo tiene.


Por ejemplo, cuando recién comencé, no me pasó, pero ya más adelante, cuando empezaron a sacar Bershka y Zara “tops tejidos de bikini” (Que estaban mal hechos sinceramente), llevaban Over, y el tejido de punto cuando le metes Over, eso ya a cualquier prenda demerita un montón la calidad.


Yo decía que, al fin y al cabo, la gente termina valorando el trabajo, no es tonta. El buen consumidor siempre va valorar el saber que se hizo a mano y que su producto tiene una buena calidad.

Tú, que eres académica, no solamente con tu marca Bertha Allegre, sino también como profesional, como diseñadora industrial; ¿Cómo nosotros siendo ciudadanos de a pie nos podemos dar cuenta que ese diseño que tal vez nos dicen que es hecho a mano, nos podemos dar cuenta que verdaderamente no ha sido hecho a mano y que ha sido de una máquina industrial? ¿Cómo podríamos darnos cuenta?


No es fácil, sobre todo para un público que no conoce. Hay gente que está inmerso en carreras más técnicas y no está inmerso en el mundo creativo. Yo creo que para darte cuenta que una prenda está bien hecha o no lo está, será porque ya conoces no solo de tejidos.



No me dejarán mentir; los diseñadores de moda que se dedican a la costura, el patronaje, saben cuándo las cosas están bien hechas y cuando no.


En mi opinión, independientemente si reconoces que está bien hecho o no, el consumidor tiene una gran responsabilidad porque al final él o ella está invirtiendo el dinero en las cosas que uno mismo cree.


En mi caso, yo no creo en el Fast Fashion, y es algo que no consumo porque no lo creo. Y en todo caso que lo llegue a consumir, será para algo muy de repente. Prefiero invertir mi dinero en gente en la que creo porque creo en lo que están haciendo, no solo por el diseño, sino porque conozco que detrás de esa pieza hay un montón de historia, de trabajo y de sustentabilidad y de apoyo, etc.


El Fast Fashion le da trabajo a la gente, pero, ¿qué calidad de trabajo?

Si tú ya estás comprando una pieza en estas marcas de Fast Fashion que lleva costura, si es una blusa, está cosida y lleva patronaje detrás, y lleva confección y corte. Y, aparte de esa prenda, tiene bordado y lentejuela, y aparte tiene tejido. Eso ya es un montón de trabajo que simplemente está mal pagado. Si esa pieza la estás comprando en 500 y 800 pesos, en principio, eso ya está mal. Es muy fácil darse cuenta por el costo que tienen las cosas porque si algo viene de bordado, ello implica mucho tiempo, el tejido igual.


Como consumidor, vas marcando tendencias, tienes una gran responsabilidad y poco a poco se está haciendo una cultura de conciencia, pese a que ha sido largo el recorrido y todavía falta mucho por recorrer. Es difícil, pero de que se puede, se puede.


Lo que nos estás marcando es algo importante porque a veces nosotros lo podemos decir como abogados o meros consumidores, pero que venga de la voz de un diseñador, un académico del diseño, eso cambia completamente la mirada de un consumidor. De parte tuya, ¿cuáles serían los tips para que sí se valorara el trabajo hecho a mano y que no caigan en error al momento de comprar o de consumirlo? ¿Cómo podría ser aquí en el hemisferio sur en Sudamérica, entrando al frío, y luego en el hemisferio norte que están queriendo comprar estos tejidos de bikinis?


  • Nunca regatear a la gente, no solo en el ámbito del diseño, sino también a la señora de la limpieza de tu casa, a la de la comida, a la señora del mercadillo. Cuando te dan un precio, es “el precio”, y tampoco lo están inventando. Le está poniendo un precio a su trabajo.

  • Buscar un poquito qué es lo que uno está consumiendo. Hacer conciencia de lo que uno está consumiendo. A quién le estás comprando, a quién le estás dando tu dinero, en qué diseño, en qué pieza. No solo en el ámbito de la moda, sino a nivel general. Por ejemplo, yo lo pienso para cuando voy al mercadillo, en vez de ir al supermercado donde se encuentra estructurada la tienda departamental, prefiero mil veces ir al mercadillo ya que traen las frutas y verduras de su casa. Yo sé que ese dinero les va a beneficiar mucho más a ellos que lo necesitan más.

  • Cuidar lo que uno consume, no solo en ropa y piezas sino en objetos. No desecharlos al primer momento que se le rompió la jareta al zapato. Tratar de ver la forma de arreglarlo porque al final, hoy por hoy, el mundo está yendo en picada, y yo creo que todos deberíamos poner nuestro granito de arena.

  • Si tú ya tienes toda esta educación y conciencia, compártela con tus amigos y familia, por más que tengas que regañar a alguien. Yo, durante mis clases, con mis alumnas, se darán cuenta que les digo esto. Y, por supuesto, me molesta que compren tanto en Zara y en Bershka, pero lo entiendo. A veces, económicamente, es difícil. Sin embargo, dentro de las posibilidades económicas de uno, hay puertas abiertas, por ejemplo, con la marca que hace lo vintage como “Moda Vintage”, que arreglan las piezas viejas y le dan nueva vida a la prenda, toda esta nueva onda de la moda reciclada; yo creo que hay alternativas y no hay que cerrarse ni limitarse.

  • Que uno defienda lo que uno cree. Si tú crees en esto, que no te dé pena decir que no compras en tal tienda. Ser fiel consumidor y ser fiel a los ideales que uno tiene en la vida. Tampoco quitar los dedos del renglón porque la perseverancia hace que uno alcance cualquier meta, deseo o propósito que se proponga.



Tú que estás dentro de la economía, que digas esto que me ha gustado muchísimo: “Si no lo tienes que usar, no lo compres”. Eso es lo que realmente me ha encantado, y algo adicional que justo te iba a preguntar es: ¿Qué opinas tú, como mexicana, como diseñadora, que estás dentro de esta controversia académica, sobre el tema de la apropiación cultural que surge en México y que de alguna u otra manera México se defienda?


Yo creo que, en general, la apropiación cultural es algo muy fuerte, porque al final es un abuso del poder, en todo el ámbito de la palabra. Evidentemente, sabemos que estas personas no pueden comercializar sus diseños como lo pueden hacer las marcas grandes internacionales que tienen ya el dinero, posición económica y facilidad, que van al pueblo más recóndito de Perú, Guatemala o México, por ejemplo, y como ven que en ese pueblo hacen tales textiles y no tienen los recursos para mostrar al mundo que tales textiles son originarios de ese pueblo, las marcas grandes se lo apropian.


Ello es abuso de poder, ya que se abusa de alguien que además de abrirte sus puertas, le abre sus puertas al mundo, y es algo que se ve no solo a nivel de marcas internacionales sino también de diseñador independiente a diseñador independiente como te comentaba. Nunca hace falta quien te quiera copiar. En cualquier sentido está mal, especialmente si lo haces con alguien que no tiene las mismas posibilidades que tú. Esa persona va a sentir que no tiene cómo reclamarlo.

Siempre hay que alzar la voz, especialmente por aquellos que no pueden alzarla solos, por gente que no tiene las posibilidades. No todos nacimos en el mismo lugar. Sobre todo, cuando lo vemos en Latinoamérica, sabemos perfectamente cómo son las cosas y que no es fácil.


Yo creo que eso debería estar justo en una Ley, y que esas marcas grandes contraten mejores diseñadores en vez de ir y robar ideas de un Instagram ajeno, robar de comunidades indígenas; y si lo van a hacer, que cuenten la historia de esas personas. ¡No rezagarlas! Darles voz y voto de lo que ellos están creando realmente.


Claro, pagarles sus respectivas regalías o firmar un contrato con ellos, no rezagarlos o invisibilizarlos. Es una falta de respeto para la comunidad, para el país, sobre todo que esas grandes corporaciones ganan también en el país. ¡Estoy segura que muchos van a estar de acuerdo con la posición que tú tienes!

Ahora bien, cuéntanos: ¿qué se viene para Bertha Allegre este 2021 y 2022, qué proyectos tiene planeado Bertha Allegre como marca y Bertha Allegre como profesional?


Ahora, estoy retomando poco a poco la marca. Como verán, yo no me dedicaba al 100% de lo que es la marca. Es mi bebé, pero aún está en crecimiento por lo que yo estaba enfocada en otros trabajos.



Recientemente hice la maestría en Diseño de modas, entonces no estuve viviendo en México, estuve en Barcelona por una temporada, y eso también afectó un poquito porque como bien dicen: “Si tienes tienda, la atiendes”. A mí eso se me dificultó mucho por la distancia, aunque sí estuve vendiendo un poco más light.


Ahora que ya estoy de regreso a México, se vendrán muchas cosas, ya voy a empezar a hacer piezas más grandes, vestidos, sobre todo enfocado un poco más en vestidos de novia, para la playa, en este mismo estilo como Bohemio, tejido de punto, pero elegante y sensual al mismo tiempo. Dirigido para todas estas novias que tienen la ilusión de casarse, pero no tan estructurado y formal, sino más light.

Por otro lado, a lo mejor se viene una tienda física, ahora la tienda en línea se encuentra en remodelación. Se vienen varias cosas, poco a poco, y para mí, personalmente, ahora tengo mucho movimiento en mi carrera profesional. Han surgido varios proyectos, cositas que aún no puedo contar, que aún no sé si serán seguras.


Realmente, gracias al apoyo de la gente, de la familia, gracias a todo me está yendo bien en mi carrera, no deja de crecer. Estoy feliz porque a mí la parte profesional me da satisfacción, felicidad, me llena en muchos sentidos, es mi manera de comunicar al mundo quién soy, a través del dibujo y a través del tejido. Estoy muy feliz.


Bertha, lo que haces es excepcional, te deseamos un éxito increíble, no solo para el 2021, sino también para los años venideros. Sabemos que vas a estar no solamente bien posicionada como profesional, sino también como ser humano porque posees el talento y tienes esas ideas y ética profesional que te distingue mucho. Esa sensibilidad que tienes hacia la gente, hacia el medio ambiente, y ahora justo esto es lo que te vengo a preguntar: “Dentro del tema del diseño textil, has abordado lo que es la sostenibilidad de la industria, ¿cómo tú ves a la industria de la moda (tras estar en Europa y varios países latinoamericanos) en este aspecto de la sostenibilidad?”.


El consumidor se ha estado educando a través de los años, no solo en la cuestión de indumentaria y vestimenta, sino de alimentación. En general, siento que la vida ha tomado un rumbo mucho mejor, no solo para el medio ambiente, sino para la forma de vivir. La gente se está dando cuenta que no se puede vivir produciendo mil millones de toneladas de ropa que luego se van a tirar.


Siento que va cambiando, al consumidor aún le falta algo de apertura, investigación y educación, ello no es culpa de los consumidores, sino de los medios de comunicación. Al final, los medios quieren que continuemos consumiendo cosas, que siga este mundo capitalizado donde lo único que importa es consumir y obtener dinero. Pero, el mundo en que vivimos hay que cuidarlo también. Generar esta conciencia a nivel de diseñadores, consumidores, de persona individual, es muy importante para seguir avanzando en todo esto. Creo que sí se puede lograr, pero la gente debe estar mucho más consciente de ello, iniciando con pequeñas acciones en casa.

Por ejemplo, con mi mamá, que deja un ratito la llave del agua abierta para que al plato se le quite la comida. Y yo le digo que la cierre. Siento que es una cuestión generacional, puesto que las nuevas generaciones ya vienen con ese chip, y a las generaciones pasadas les cuesta más trabajo entender y adaptarse. Yo no entiendo en esta parte porque, en generaciones anteriores sí eran otros tiempos y un mundo distinto, pero en las nuevas generaciones se ve que la gente continúa desperdiciando cosas y consumiendo tanto que no vale la pena, ello causa preocupación.


Hoy por hoy, tenemos esta conciencia, y en algún lado hemos leído que el mundo se está acabando, que hay que cuidar los recursos naturales, ello inicia desde qué consumimos nosotros, qué compramos, lo que ese producto requiera para hacerse, depende mucho de los recursos que se están gastando realmente. Entonces, yo creo que se deberá tener empatía y que el mundo no es solo nuestro, que se vienen muchas más generaciones y que todos vivimos en este mundo, que hay animales a los qué cuidar y que no tienen forma de aventarnos porque nosotros somos como una plaga. Es tener respeto ante la naturaleza y ante las formas de producción que sí valen la pena.


Es increíble la prioridad que le das a la sostenibilidad en la industria. Bertha, quisiera retomar algo que dijiste hace unos minutos, sobre no dejar morir el tejido de punto. ¿Has pensado qué acciones tomar para no dejar morir el tejido de punto?


Sabemos que ya tienes esta marca como Bertha Allegre, pero, por ejemplo, respecto a algún curso para capacitar a las comunidades o a jóvenes que ya no ven estos cursos dentro de la currícula escolar que antes sí existían, o dentro de estos cursos que han salido de una currícula elemental de diseño de modas o elemental de diseño industrial, ¿has visto por ahí algún trabajo para Bertha Allegre?


Claro que sí. Siempre he tenido ganas de hacer como una pequeña fundación que pueda ayudar, como parte de la marca, a darle trabajo no solo a gente de la tercera edad, sino también a chicas que se quieran pagar sus estudios y que necesiten el dinero ya sea porque se embarazan muy jóvenes y estén solas o sean mamás solteras.


Siempre lo he tenido en mente. Y eso se hará, eventualmente, solo necesito un poco más de tiempo porque ahora tengo bastantes proyectos en proceso, pero sí lo tengo bien escrito.


¡Sí lo quiero hacer! Yo encuentro en la docencia una satisfacción increíble, un círculo que comparto con mis alumnas y con la gente que me conoce, me encanta platicar con ellas, y además de que yo les enseñe, ellas también me enseñan cosas a mí también. Es un círculo muy lindo, me gustaría revivirlo, no sé si como fundación o como tienda donde podamos tomar el té, donde nos podamos poner a tejer, hablar de nuestras vidas, de cosas como mujeres, compartir en el círculo y crear vínculos con la gente.




¡El tejido es una meditación, es muy relajante! Varias alumnas ya me han comentado que pese a los problemas que tengan en casa o estén bajo estrés, tejer las relaja y las suelta, forman un espacio tranquilo con los hilos.


Justo te queríamos comentar lo relajante y bueno que es el tejido para la salud mental. Y como nos mencionas, no solo es darle trabajo a gente de la tercera edad, sino también darle como un apoyo para la salud mental. ¡Explícanos un poco más acerca de esto!


Lo que dices es muy cierto. Yo, en el proyecto de la beca que gané para IED Barcelona, metí mi proyecto de Bertha Allegre. Ese proyecto lo agradezco porque me ha dado tanto. Yo hablaba mucho de que está comprobado científicamente, que el tejido es un sistema terapéutico y te ayuda a relajarte, a entrar a un trance de relajación, te activa enérgicamente, sobre todo a la gente ya mayor porque le ayuda a prevenir el Alzheimer, está comprobado que ayuda mentalmente a las personas sobre todo ya mayores.


Además, te ayuda a sentirte activo y que estás haciendo algo. El saber que tú estás creando algo, por más chiquito que sea, por ejemplo, una bufanda, y que después veas el producto completado, eso es demasiada satisfacción. ¡Tú lo hiciste!


Respecto al tema de salud mental que mencionas, desconocíamos de estos estudios científicos. Por otro lado, hay muchas artesanas en el sur del Perú que hilan, artesanas en Wahaka, madres tejedoras en Chiapas. Lo comentamos porque quizás el tejido e hilado influyan en su comportamiento, la personalidad carismática, olvidándose así de los problemas que pudieran existir. Tú siempre las vas a encontrar con una sonrisa, y a veces puede parecer un gran nivel de resiliencia, sin embargo, como tú bien dijiste, científicamente está comprobado que el tejer ayuda a la tranquilidad, facilidad, y apoyo en la salud mental.


Sí es impresionante, puedo deducir que cuando yo tejo, me concentro bastante. Es muy positivo el tejido para la concentración a cualquier edad, definitivamente.


Esto que mencionas de las mujeres también es algo importante, yo he tenido el privilegio y el gusto de compartir con ellas, como 3 años de mi vida me dedique a trabajar en comunidades indígenas alrededor de México, en Wahaka, en Puebla, en el Estado de México, con distintas técnicas textiles, con distintos textiles.


Fue de las experiencias que más valoro de mi carrera profesional, no solo me ayudó a conocer de dónde vienen estos textiles y las tradiciones, las costumbres y la gente que los hace, sino también a nivel personal, fue algo impactante porque yo me quedaba en la casa de esta señora, con su familia, en su casa, es impresionante como ellos "lo que tienen te lo dan", te lo comparten sin dudarlo.

Es algo increíble, principalmente las señoras y mujeres en tales comunidades, en todo hay sus excepciones de animar. Sin embargo, si son muy sujetas a estar en historias, que si son mamás solteras, que si tienen que trabajar y cuidar a los niños, que si ya no tienen esposo, que el esposo las maltrata, miles de historias que no me entra en la cabeza cómo pueden tener una sonrisa tan pura y sincera a pesar del sentimiento y dolor que viven. Admiro a esas personas, y cuando trabajé y viví con ellas, fue algo que quedó en mi mente y corazón guardados para siempre.


Como tú misma dices Bertha, este trabajo artesanal, de lo que ellas mismas desempeñan en su día a día, es una tradición que no debemos dejar morir: el tejido, el hilado. Por algo las comunidades indígenas, de manera ancestral, dentro de su historia, han practicado este tipo de arte y han mantenido vivas estas técnicas textiles por bastante tiempo.


¡Bertha, unas palabras finales para los que te leen, que han tenido el gusto de conocerte y los que recién te van a conocer! ¿qué les dirías?



Yo les diría que siempre sean fieles a lo que quieren, puesto que en el camino te confundes, pasan muchas cosas que puedan cambiar, especialmente a tu persona, por ejemplo, esta Bertha que desde siempre tuvo esta onda de no gastar agua, cuidar los recursos naturales, no maltratar a los animales; sean fiel a su propio camino, y que no por dinero o cosas que no valgan la pena, se desvíen.


Tengan perseverancia. Si es tu sueño, tal vez vaya a tomar trabajo porque todas las cosas buenas cuestan y quizás no vayas a tener un éxito personal tan inmediato, pero para eso existe la óptica del dedo en el renglón, que al final detrás del éxito hay miles de millones de fracasos. También, sean fieles, respeten al medio ambiente, intenten ser empáticos. El respeto y la empatía hacen una diferencia muy grande.

Y con ese respeto, también viene el respeto hacia el talento, al ser humano, el respeto a los valores y a la ética. De esta forma, darle valor a las cosas. Generarlo ante todo lo que les rodea, al trabajo de los demás, a su ideología. Todos tenemos historias distintas, y no sabemos cuál es la esfera detrás de esa persona, entonces no hay que desmeritar ni juzgar nunca.


¡Nos encantaron tus palabras! ¡Eres una diseñadora excepcional y digna de admirar, Bertha! Gracias por tu tiempo, para terminar, quisiera que nos compartas un hashtag (#) para Fashion Law Latam y para toda Latinoamérica que nos lee.


#Respetoyempatíaalamodayaldiseño



Fue una plática de retroalimentación, con identidad, para Latinoamérica.


Muchas gracias desde Fashion Law Latam, hasta Ciudad de México.



Puedes ver el trabajo de Bertha Allegre en su siguiente red:


https://www.instagram.com/berthallegre/


* Las fotos son de propiedad intelectual de Bertha Allegre




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