Buscar
  • Fashion Law Latam

EL FASHION REVOLUTION DAY EN TIEMPOS DEL CORONAVIRUS

Definitivamente lo que estamos viviendo desde hace unas semanas atrás a raíz de la pandemia del COVID-19, suele ser para muchos una película de terror y para la mayoría de los negocios una verdadera pesadilla, lamentablemente en nuestro querido Peru también estamos viviendo una situación económica muy complicada dado que mediante el Decreto Supremo No. 044-2020-PCM modificado por los Decretos Supremos No. 051-2020 y 064-2020-PCM, respectivamente, se declaro en aislamiento obligatorio y por lo tanto se suspendió las actividades comerciales no esenciales, entre ellas, el sector textil, moda y retail general hasta el domingo 26 de abril de 2020, lo que ha generado a la fecha cuantiosas pérdidas trayendo como consecuencia cierre de locales y despidos de personal, entre otros.

Pero frente a ello, ¿qué hacer? ¿Qué medidas tomar? Muchos fashion retailers me lo preguntan y lo primero que les digo es que deben tranquilizarse que si bien enfrentamos una crisis siendo el sector de la moda uno de los más afectados, no por ello debemos de perder la calma sino mas utilizar este periodo de aislamiento o cuarentena para repensar nuestro modelo de negocio, viéndolo como una oportunidad y tratando de adaptarnos a los nuevos tiempos dado que definitivamente una vez que se levante la cuarentena la mentalidad de nuestro consumidor ha cambiado, y por lo tanto debemos de adecuar nuestra oferta a este nuevo consumidor.

Sin embargo, de lo negativo a lo positivo muchos rescatan que lo único bueno que ha traído este pandemia del COVID-19 es que se está contaminando menos nuestro planeta, y es que en definitiva si el movimiento de moda sostenible ya tenía varios adeptos, en los que me incluyo, ahora más que nunca ha dejado de ser una tendencia, para convertirse en un movimiento en el que muchos consumidores se identificaran y conjuntamente mostraran un estilo de vida mucho mas eco-friendly y eso lo reflejaran en sus compras.

Pero ¿En qué consiste la moda sostenible?, este es un movimiento que nació con la diseñadora inglesa Kate Fletcher en Reino Unido en el 2008, en el que se basa en el respeto de las normas medioambientales así como en el cumplimiento de las normas laborales en toda la cadena de producción, que pasa por el diseño, fabricación, comercialización y promoción del producto. Es por ello, que cuando ocurrió un 24 de abril de 2013 el incendio de una empresa textil en Daca, Bangladesh, en donde murieron más de 1,000 personas, se desenmascaro a aquellas empresas de marca de lujo o fast fashion que contrataban a las empresas textiles solo por contar con mano de obra barata, en realidad, estos trabajadores eran explotados ganando tan solo US$ 2.00 dólares al día, que en muchos casos trabajaban muy cerca de sustancias toxicas, mas de 18 horas al día y en condiciones infrahumanas, así como también entre los muertos se encontraron a mujeres inmigrantes sin documentos y a niños que eran explotados en esta empresa textil.

A raíz, de ello, se conmemora todos los 24 de abril de cada año el Fashion Revolution Day, que nos recuerda a todos la importancia del respeto de los derechos humanos y laborales de todos aquellos que fabrican nuestras prendas así como nos recuerda lo fundamental que es proteger nuestro planeta disminuyendo el consumo irracional del agua y la energía eléctrica y promoviendo la económica circular o verde en nuestros productos, para darle una segunda oportunidad o reciclar su uso y por lo tanto contribuir con nuestro planeta y ser menos contaminantes con este.

Tal vez, la lección que todos estamos aprendiendo al día de hoy, es que si bien dicho movimiento ha crecido exponencialmente desde aquella tragedia en el 2013, no fue suficiente y es ahora en el que tenemos que hacer mas énfasis en promover las políticas adecuadas para luchar con la contaminación del medio ambiente y contra el abuso y explotación laboral, tal vez sea un punto de quiebre para repensar que no solo basta con la educación sino que también es necesario que los Gobiernos contribuyan dictando políticas públicas que promuevan una industria mucho más responsable no solo con el planeta sino con sus propios ciudadanos.

Y es que la industria de la moda al día de hoy, es considerada como la segunda industria más contaminante del mundo y frente a ello, debemos de tomar conciencia del daño que le estamos haciendo a nuestro planeta, es por ello, que el año pasado la ONU celebro en Nairobi la Alianza para la Moda Sostenible en la que no solo promueve la economía circular o verde, sino que incluso promueve la economía azul, que consiste en reutilizar los desperdicios o desechos de la producción, es así que existe proyectos de fashion retail en donde se utiliza al pescado como primer uso que es el alimento y como segundo uso la piel del pescado para que use como cuero en carteras, billeteras y/o zapatos.

Cabe recordar que en agosto de 2019, también se celebro en Francia el Fashion Pact, en donde con la presencia del presidente Emmanuel Macron, 32 empresas líderes del sector textil, moda y fashion retail, se comprometieron a cumplir tres pilares: evitar el cambio climático, promover la biodiversidad de los recursos naturales así como proteger nuestros ríos y océanos.

Si bien es cierto, dicho pacto no es vinculante, es el inicio de la toma de conciencia de los principales agentes de moda, dado que firmaron no solo marcas de fashion retail y lujo sino también fast fashion, por ejemplo tenemos a H&M que ha lanzado su colección “Conscious” en el que se puede apreciar en su página web no solo de que materiales está producida su prenda, sino también en qué país fue fabricada y que materiales se utilizaron para elaborarla.

Finalmente, considero que ahora en tiempos de coronavirus y post cuarentena, una de las alternativas que tiene la industria textil, moda y fashion retail es ser sostenible y ética. Los futuros consumidores, los cuales a la fecha ya se preguntan cómo se ha fabricado ese vestido o quien ha hecho mi pantalón, lo valoraran y/o escogerán frente a aquellos que no han tomado conciencia de estos temas así como también exhorto a las autoridades peruanas en fijarse en este sector el cual necesita ahora más que nunca su apoyo brindándoles beneficios tributarios y/o apalancamientos financieros para que pueda crecer y desarrollarse porque contribuyendo con este sector, también están contribuyendo con miles de peruanos y en general con la economía de nuestro país.


ANNALUCIA FASSON LLOSA



114 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo